El AVE: un tren rápido, y caro para el estado

2 Abr

Es fácil tener contenta a la gente, y los políticos lo saben. No es necesario comerse la cabeza buscando buenas ideas, actos, decisiones, para conseguir los ansiados votos. Únicamente la colaboración de medios de comunicación cómplices para extender tu mentira, y obtener los resultados (electorales) deseados. Así es como funciona la política en España. Se mantiene la mente del pueblo ocupada con tonterías, y carta blanca para el trapicheo de intereses que sólo a ellos les benefician.

AVE

De vez en cuando, aunque en los últimos años, más frecuentemente, entre esas tonterías se incluyen desastres como el que hoy nos ocupa: el AVE. Queda muy bonito ver que en España tenemos linea de tren de alta velocidad. Saber que tenemos uno de los transportes de ferrocarrill más rápidos y modernos del mundo. Pero, ¿es realmente necesario? La respuesta, para mí, es clara: no. El gasto que supone y el beneficio que ha aportado hasta ahora, lo demuestran.

Pero en una conversación de bar, donde entre partido y partido de fútbol, se discuten los temas de más actualidad, decir que en este país tenemos un tren que nos lleva muy deprisa de una punta a otra del país, es lo que se lleva.

Vamos con algunos datos que destaparán la vergüenza. El precio del billete de AVE es barato, teniendo en cuenta la velocidad a la que te lleva, y la comodidad del transporte. Ese será uno de los argumentos más utilizados por sus defensores. Pero, ¿como puede ser eso? Muy sencillo: del coste por billete que realmente sería necesario pagar para amortizar este medio de transporte, un tercio es lo que paga el pasajero. Los otros dos tercios, se los cargan a las cuentas del estado. No es un dato que me esté inventando. Existe una organización, ojo, financiada por bancos privados, llamada FEDEA (Fundación de Estudios de Economía Aplicada), que ha realizado un estudio que lo demuestra.

Pero no solo eso. Las líneas de AVE tienen un trazado por territorio español que alcanza la nada desdeñable cifra de 2.515 kilómetros (por supuesto, las prisas por inaugurar otros 1.200 km antes de que lleguen las elecciones, son grandes). Es la segunda del mundo, tras los 11.067 de China, seguidos por Japón, con 2.090 y Francia con 1.893 km. Como podemos ver, son países de cierta envergadura económica y de infraestructuras. Luego, una vez más, los defensores de este medio de transporte, también utilizarán ese argumento para colocarnos “entre los mejores”. Pues bien, ¿donde está la trampa en este caso? En la relación número de pasajeros por trazado en kilómetros que tiene el AVE. En lo que va de año, han utilizado este tren en España 11.800 pasajeros. En Japón, que recordemos tiene menos trazado de vías, 158.121 pasajeros. En Francia, también por debajo en kilómetros, 61.400. ¿Qué quiere decir esto? Que en esos países, aún teniendo menos trazado por el que circular, hay más pasajeros. Teniendo en cuenta los 90.000 millones que ha costado en España montar todo este circo ferroviario, que se necesitan 100.000 euros anuales para mantenerlo, y que encima, como decíamos antes, dos tercios del billete los paga el estado, ¿como no va a ser tan deficitaria la economía pública española? Dejándola en manos de estos políticos, que sabiendo todo esto, y encima pretendiendo continuar por la misma línea, encadenan desastre tras desastre, con la confianza de mantener al pueblo ignorante de todo ello, porque, oye, tenemos unos trenes que van muy rápido de aquí para allá, y eso gusta un montón.

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